EL RINCÓN DE CARLOS
 
     

 

  Carlos del Río es licenciado en periodismo por la Universidad del País Vasco y diplomado en montaje por la Ecam (Escuela de cine y del audiovisual de Madrid). Ha trabajado como montador en proyectos de cine y televisión. Su trabajo en el cortometraje Pernocta (Álvaro Giménez-Sarmiento, 2004) le valió un premio al Mejor Montaje en el festival Palafilms. Tras pasar los dos últimos años trabajando en el West End londinense, actualmente es el responsable de posproducción en Burbuja Films.
       
Últimas críticas:      
 

El caballero Oscuro

Wall-E

12

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

La familia Savages

Sweeney Todd

Expiación

Hacia rutas salvajes

Blade Runner, The Final Cut

Leones por corderos

Guardianes del día

Ratatouille

28 semanas después

El buen nombre

La fuente de la vida

Spider-Man 3

Zodiac

La maldición de la flor dorada

Sunshine

300

Hellboy 2

Elizabeth: La Edad Dorada

La Niebla de Stephen King

La noche es nuestra

No es país para viejos

Los crímenes de Oxford

Deseo, peligro

El asesinato de Jesse James...

Las 13 rosas

Siete mesas de billar francés

Naturaleza muerta

Los Simpsons - La película

Venus

The Black Book (El libro negro)

Notes On A Scandal

A Prairie Home Companion

Flags Of Our Fathers
(Banderas de nuestros padres)

The Host

   

 

 

 

SPIDER-MAN 3 (2007)

Dirigida por
Sam Raimi

Escrita por
Sam Raimi
Ivan Raimi

Intérpretes
Tobey Maguire
Kirsten Dunst
James Franco
Thomas Haden Church
Topher Grace

Duración
140 minutos

País
EE UU

     

Parece que Sam Raimi ha intentado en esta tercera entrega solucionar el principal problema que tenían las dos primeras: la sensación de que las películas se detenían de vez en cuando para volver a arrancar al poco rato; la sensación de que las películas eran demasiado largas para lo que contaban. Para ello en este Spiderman han florecido los personajes y las subtramas, y, por consiguiente, el metraje, durando ésta media hora más que sus predecesoras.

Y desde luego hay que reconocer que ha logrado su objetivo: la acción no decae en ningún momento. Ahora el problema viene en que hay demasiadas líneas argumentales (algunas de las cuales dan la sensación de déjà vu, como la historia de amor entre Mary Jane Watson y Harry Osborn), y su distribución por el metraje no es muy uniforme.

Viendo la película, da la impresión de estar casi ante la estructura de una serie de televisión: tras presentar a varios enemigos, Spiderman va acabando con ellos, uno a uno; para al final demostrar que no había vencido a nadie y poner en escena la espectacular batalla entre Veneno, El Hombre de Arena, El Duende y el protagonista.

De estos enemigos el más débil argumentalmente es El Hombre de Arena (Thomas Haden Church). Retomando la muerte del tío de Peter Parker, cambian la historia de la primera película para introducir a este personaje. Un increíble cambio de opinión al final y una machacante excusa para robar (la enfermedad de su hija, enfermedad que nunca se explica) hace pensar que la inclusión de este enemigo se debe más a aspectos visuales que narrativos. Y la verdad es que le sacan mucho partido visualmente.

Otro punto débil es El Duende. Desde la muerte de Norman Osborn (Willen Dafoe) en el primer Spiderman, su hijo (James Franco) llevaba preparando la venganza. Desde el punto de vista de dirección, el primer ataque es poco digno de la saga (algo que caracteriza a los films arácnidos de Raimi son sus magníficas escenas de acción). Con unos movimientos de cámara enloquecidos y la noche como telón de fondo, consigue que la escena sea invisible; invisible en el sentido de que es imposible seguir qué está pasando en la pantalla. Afortunadamente, sólo ocurre aquí. Desde el punto de vista del guión, los hermanos Raimi se sacan de la manga un mayordomo que escondía una información de vital importancia. ¡Pobre Harry Osborn, corrompido por el deseo de venganza desde hacía dos películas cuando su mayordomo tenía la llave de su tranquilidad desde el primer momento!

Otro tanto ocurre con personajes que se presentan y quedan en nada, como los del capitán Stacy (James Cromwell) y su hija Gwen (Bryce Dallas Howard). De sentir que a las películas de Spiderman les sobra metraje se ha pasado a notar que han metido demasiados ingredientes en la mezcla y no saben muy bien que hacer con ellos.

En el otro lado de la moneda se encuentras las escenas de acción (las más espectaculares de la trilogía) y el humor que recorre todo el metraje, alargando el ya clásico cameo de Bruce Campbell y dando más papel al divertido director del periódico (J.K. Simmons); destacando, sobre todo, las escenas de Peter Parker malo. Muy entretenida.

 
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