EL RINCÓN DE CARLOS
 
     

 

  Carlos del Río es licenciado en periodismo por la Universidad del País Vasco y diplomado en montaje por la Ecam (Escuela de cine y del audiovisual de Madrid). Ha trabajado como montador en proyectos de cine y televisión. Su trabajo en el cortometraje Pernocta (Álvaro Giménez-Sarmiento, 2004) le valió un premio al Mejor Montaje en el festival Palafilms. Tras pasar los dos últimos años trabajando en el West End londinense, actualmente es el responsable de posproducción en Burbuja Films.
       
Últimas críticas:      
 

Quemar después de leer

Wanted

Vicky Cristina Barcelona

El caballero Oscuro

Wall-E

12

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal

La familia Savages

Sweeney Todd

Expiación

Hacia rutas salvajes

Blade Runner, The Final Cut

Leones por corderos

Guardianes del día

Ratatouille

28 semanas después

El buen nombre

La fuente de la vida

Spider-Man 3

Zodiac

La maldición de la flor dorada

Sunshine

300

Transsiberian

El tren de las 3:10

Hellboy 2

Elizabeth: La Edad Dorada

La Niebla de Stephen King

La noche es nuestra

No es país para viejos

Los crímenes de Oxford

Deseo, peligro

El asesinato de Jesse James...

Las 13 rosas

Siete mesas de billar francés

Naturaleza muerta

Los Simpsons - La película

Venus

The Black Book (El libro negro)

Notes On A Scandal

A Prairie Home Companion

Flags Of Our Fathers
(Banderas de nuestros padres)

The Host

   

 

 

 

DESEO, PELIGRO (2007)

Dirigida por
Ang Lee

Escrita por
Eileen Chang
James Schamus

Intérpretes
Tony Leung Chiu Wai
Wei Tang
Joan Chen

Duración
157 minutos

País
EE UU / China / Taiwan / Hong Kong

     

Es un poco temprano para hacer pronósticos cuando todavía estamos a un mes de las candidaturas a los Oscar y a dos de la ceremonia de entrega, pero todo apunta a que la estatuilla a la mejor película de habla no inglesa irá o bien a la rumana "4 meses, 3 semanas, 2 días", ganadora de la muy prestigiosa Palma de Oro en Cannes (y que se estrena el España el 25 de enero) o bien a la china "Deseo, peligro", ganadora del no menos prestigioso León de Oro en Venecia. O Palma o León.

Si bien la primera está cosechando excelentes críticas allá por donde pasa ("The Times" la consideró la mejor del año en su lista de las mejores del 2007, otorgándole cinco estrellas, algo que sólo han logrado "Babel", un reestreno de "El séptimo sello" y "Blade Runner: The Final Cut"), la segunda es más famosa por los cortes que China ha dado a sus escenas de sexo que por su calidad, ya que se considera que el León veneciano le queda grande.

Tras dos películas aburridísimas en Hollywood ("Hulk" y "Brokeback Mountain"), Ang Lee ha vuelto a China para rodar un largísimo y ambicioso thriller desarrollado en la Segunda Guerra Mundial. Y es el metraje y la ambición por contar demasiadas cosas los mayores defectos del film.

La película narra la transformación de la protagonista (la debutante y muy buena Wei Tang), que pasa de ser una ingenua actriz amateur a una especie de Mata Hari oriental; de su relación con un grupo de teatro que juega a la resistencia anti-japonesa a su tórrido romance con un alto cargo del gobierno colaboracionista (Tony Leung).

Tras un comienzo tremendamente confuso, donde el espectador es incapaz de discernir si lo que dicen esas señoras es importante o superfluo, y ni siquiera puede averiguar quiénes son los protagonistas; comienza un flashback que deja todo claro. Con un ritmo lento, que se mantiene durante toda la película, nos presentan a la protagonista y cómo ésta, casi como si fuera un juego, intenta seducir a un miembro del gobierno pro-japonés para matarlo.

Esta primera parte es la mejor, con un desarrollo y caracterización de la protagonista y su entorno excelente. Cómo poco a poco lo que empezó de forma ingenua se va tornando en una realidad muy peligrosa; lo que en principio parecía un trabajo fácil se va alargando hasta nadie sabe cuándo; lo que parecía un grupo muy unido se va resquebrajando.

Esta primera parte acaba con una de las cumbres del film: una brillante escena de un crudo asesinato. Es una pena que entonces se produzca un salto en el tiempo, rompiendo toda la tensión que la película había acumulado.

El film ahora se centra en el famoso romance entre los dos protagonistas. El grupo de teatro desaparece casi por completo y Ang Lee está más interesado en la relación sadomasoquista que en que los personajes sigan evolucionando.

Todo lo que se intuía en la primera parte se cumple aquí, y una vez cumplido hace que la película se pare, no nos cuentan nada nuevo, son variaciones de cosas ya sabidas. Además, el film es muy frío y la supuesta tensión sexual queda muy diluida (funciona muy bien al final de la primera parte).

A trancas y barrancas va avanzando el metraje hasta el sobresaliente final, donde toda la ambigüedad (y esta sí que funciona muy bien a lo largo de la película) queda aclarada. Y justo en los momentos finales Ang Lee pretende unir las dos partes: el grupo de teatro con el amante. Sin embargo, ha pasado tanto tiempo si hacer referencia a los jóvenes actores que el espectador ya ni se acuerda.

Película irregular, por tanto, en la que no queda muy claro qué quiere contar: ¿la relación sadomasoquista -en cuyo caso sobra casi toda la primera parte- o la evolución del personaje de la protagonista -entonces habría que aligera la segunda parte-? A pesar de sus defectos, merece la pena verla.

 
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