EL RINCÓN DE CARLOS |
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Carlos del Río es licenciado en periodismo por la Universidad del País Vasco y diplomado en montaje por la Ecam (Escuela de cine y del audiovisual de Madrid). Ha trabajado como montador en proyectos de cine y televisión. Su trabajo en el cortometraje Pernocta (Álvaro Giménez-Sarmiento, 2004) le valió un premio al Mejor Montaje en el festival Palafilms. Tras pasar los dos últimos años trabajando en el West End londinense, actualmente es el responsable de posproducción en Burbuja Films. | ||
| Últimas críticas: | |||
District 9 NUEVA! Still Walking NUEVA! The Visitor NUEVA! Despedidas NUEVA! Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel Los hombres que no amaban a las mujeres El curioso caso de Benjamin Button Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal |
El secreto de sus ojos NUEVA! Malditos bastardos NUEVA! Frozen River NUEVA! Mishima: Una vida en cuatro capítulos NUEVA! El desafío: Frost contra Nixon El asesinato de Jesse James... The Black Book (El libro negro) |
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DISTRICT 9 (2009) Dirigida por Intérpretes Duración País |
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“District 9” ha sido la sorpresa del año. Gracias una campaña viral muy efectiva, la película ha logrado ser un taquillazo (y ser el film más pirateado de 2009, sin que eso afecte a su recaudación) y parece que a todo el mundo le encanta. Menos a mí. El film empieza de forma muy trepidante, contando la llegada de los alienígenas a la Tierra. Con estilo de falso documental, mezclando distintas fuentes y texturas, en pocos minutos, y con muchísima fuerza (el principio es lo mejor, con mucha diferencia), cuentan la llegada y aislamiento de los extraterrestres en un gueto de Johannesburgo, y cómo empiezan las primeras muestras de racismo en la calle. Siguiendo con el mismo estilo, la película pasa a contar un intento de evacuación masiva del gueto a otro situado a 200 km de la ciudad, para que los alienígenas no molesten a las personas, e introducen al protagonista de la cinta: un pelanas que trabaja en la multinacional encargada del traslado, y que es elegido para dirigir la operación. Poco a poco, el estilo cambia y dejan de aparecer declaraciones de testigos, para convertirse en una película de narración convencional. Y es cuando a mí me deja de gustar. Para hacer avanzar la trama, utilizan elementos muy tontos, como el spray que se rocía por accidente el protagonista, que hace que empiece a mutar; spray multiusos, por cierto, que tanto sirve para convertirte en gamba, que para volverte humano, que como carburante. Ni el tres en uno. A partir de entonces, al director le da igual la lógica narrativa con tal de que la acción no decaiga. No tiene ni pies ni cabeza que los alienígenas, viéndose amenazados, no utilicen las sofisticadísimas armas que sólo ellos pueden utilizar (y esto anula toda la subtrama de la banda nigeriana); ni que la mujer del protagonista le mande a la mierda por teléfono, y cinco minutos después le declare amor eterno; o que los extraterrestres espabilen a última hora y decidan defenderse, dándole al protagonista un robocop, para así estirar la acción hasta la náusea. Y de la evacuación no hay ni rastro, hasta que un cartel nos explica al final qué ha pasado. La película ha sido una sorpresa, y tiene excelentes críticas, porque técnicamente está muy bien hecha, el ritmo es frenético y la localización original. La reacción de la crítica se entiende por todo el subtexto que han metido: por debajo de los (cansinos) fuegos artificiales, hablan de racismo y xenofobia y de lo malvadas que son las multinacionales. “District 9” no es ofensivamente mala, pero desde luego, ni revoluciona la ciencia ficción ni es una buena película. Si eres poco exigente, sirve para pasar el rato. Y punto. |
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