EL RINCÓN DE CARLOS |
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Carlos del Río es licenciado en periodismo por la Universidad del País Vasco y diplomado en montaje por la Ecam (Escuela de cine y del audiovisual de Madrid). Ha trabajado como montador en proyectos de cine y televisión. Su trabajo en el cortometraje Pernocta (Álvaro Giménez-Sarmiento, 2004) le valió un premio al Mejor Montaje en el festival Palafilms. Tras pasar los dos últimos años trabajando en el West End londinense, actualmente es el responsable de posproducción en Burbuja Films. | ||
| Últimas críticas: | |||
District 9 NUEVA! Still Walking NUEVA! The Visitor NUEVA! Despedidas NUEVA! Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel Los hombres que no amaban a las mujeres El curioso caso de Benjamin Button Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal |
El secreto de sus ojos NUEVA! Malditos bastardos NUEVA! Frozen River NUEVA! Mishima: Una vida en cuatro capítulos NUEVA! El desafío: Frost contra Nixon El asesinato de Jesse James... The Black Book (El libro negro) |
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EXPIACION (2007) Dirigida por Escrita por
Duración País |
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A la hora de escribir esta crítica las nominaciones al Oscar todavía no se habían hecho públicas, pero parece que "Expiación, más allá de la pasión" va a dar mucho que hablar en los premios de la Academia. Viene avalada por el Globo de Oro a la mejor película dramática ,14 nominaciones para los Bafta y una buena recepción crítica. Y es de época, británica y está basada en una novela prestigiosa. Muchos ingredientes que suelen ser del agrado de los académicos. La película es una oportunidad perdida de hacer una obra maestra. Si los dos primeros tercios hubieran sido tan buenos como del tercero estaríamos ante film muy importante. No siendo así, el resultado es un film irregular, con unos titubeantes primeros 75 minutos y unos sobresalientes 40 finales. El principio es la parte más confusa de todo el metraje. Sabemos quienes son los protagonistas porque conocemos a los actores, pero no sabemos qué importancia tendrán los muy numerosos personajes secundarios que pululan por allí. Una vez llega el final de esta parte (a los 50 minutos más o menos), el espectador sabe lo que se le quería contar (porque hasta entonces está un poco perdido) y no parecen que los responsables de la película hayan hecho una buena elección de cómo contarlo. Está claro que la película pivota entre la historia de amor de James McAvoy (excelente, como siempre) y Keira Knightley (tan guapa como falta de talento) y su hermana pequeña (interpretada por Saoirse Ronan con 13 años, por Romola Garai con 18, y por una magnífica Vanessa Redgrave de anciana). Esto sólo se sabe al final de esa parte, e incluso allí la historia de amor está muy desdibujada y lo que siente la hermana pequeña y por qué actúa como actúa no está nada claro. Este problema se arrastra a la segunda parte, la guerra. Se nos dice que los protagonistas viven un amor apasionado. Pero no lo hemos visto; se nos repite lo muy enamorados que están pero no se ha mostrado. Incomprensiblemente hay un flashback aquí que explica el personaje de la hermana pequeña (¿por qué no lo pusieron al principio?). Hasta aquí, la película resulta muy correcta, cuidada al mínimo detalle, con buenas actuaciones pero muy fría porque el espectador no conoce a fondo los personajes y no hay empatía con ellos. Entonces el film sube enteros. La película comienza a tomar sentido y la desorientación que tenía el espectador acaba disipándose. Es cuando la expiación del título se aclara: la última parte que se centra en la hermana pequeña. Empezando con una escena brillante entre la enfermera y el francés moribundo, el film va subiendo en intensidad hasta acabar con uno de los mejores finales que este crítico ha visto nunca. Cine con mayúsculas. Cuando todo parecía que iba a terminar de forma convencional, la película da un giro genial que hace que todo encaje y el espectador diga ¡qué bonito! Sólo por estos 40 finales merece la pena ver la película. Y estos 40 minutos le darán el Oscar. Es una pena que el resto no tenga esa intensidad. Si hubieran narrado el principio de otra forma, centrándose en los tres protagonistas, el film hubiera funcionado mejor en sus dos primeras partes y ahora mismo estaríamos hablando de un clásico del séptimo arte. Supongo que con un segundo visionado, cuando ya conoces a los personajes, mejora, Yo, desde luego, volveré a pasar por la taquilla. |
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